Cuando las bebidas
se acumulan
A Nilea le encantaba empezar el día con una taza grande de café con crema saborizada. Por la tarde, recurría a un refresco de 20 onzas para mantenerse despierta. En casa, se servía un vaso grande de jugo para relajarse. Cuando se sentía estresada, se premiaba con un batido. Pensaba que estas elecciones eran inofensivas, e incluso más saludables que una malteada.
Pero Nilea estaba frustrada. Estaba tratando de perder 10 libras del peso del bebé y nada cambiaba.
Cuando se reunió con su nutricionista, aprendió algo sorprendente: sus bebidas estaban añadiendo muchas calorías y azúcar, lo que podría ser la razón por la que le resultaba difícil perder peso.
| En un solo día, las bebidas que tomó sumaron: | |
|---|---|
| 510 | Calorías |
| 80 |
Gramos de azúcar agregada
(Equivale a 20 cucharaditas, ¡casi ½ taza de azúcar!)
|
| 36 | Gramos de azúcar natural |
| 257 | Miligramos de cafeína |
No podía creer cuántas calorías estaba bebiendo. Y le preocupaba ver que sus hijos empezaban a copiar sus hábitos: probaban su refresco, tomaban mucho jugo y uno de ellos solo quería leche chocolatada. Supo que era momento de hacer un cambio para ella y su familia.



